Fuerza Hispana,  steemit

Los ositos comelones. Mini cuento infantil.

Había una vez

Una familia de ositos comelones y muy juguetones, la pequeña familia integrada por papá y mamá, y sus pequeños hijos, los dos incansables hermanos Pedro y Juan, eran unos cachorros o mejor dicho oseznos, de tan sólo unos meses de edad pero increíblemente inquietos.

Pedro y Juan jugaban todo el día, corrían de un lado a otro sin ningún tipo de preocupación, exploraban y aprendían todo lo que podían, buscaban y preguntaban cómo se llamaban todas las cosas que veían a su alrededor, su meta era conocer todo y convertirse en los ositos más inteligentes de todo el bosque, y así lo hicieron.

Pero para que Pedro y Juan llegaran a ser los grandes osos que son el día de hoy, pasaron por muchas aventuras, viajaron conociendo el mundo y sobre todo eran tan, pero tan obedientes y estudiosos, que solo obtenían calificaciones de diez en su escuela; papá y mamá siempre los premiaban por que eran muy responsables y atentos.

Los ositos comelones

Pero un día, algo pasó con estos ositos comelones, se levantaron desde temprano con hambre y ganas de jugar en el bosque, y a los diez minutos nuevamente querían comer, papá había salido a comprar miel y su mamá les dijo que no deberían de comer tan pronto, que esperaran y que reposarán su comida o les dolería la “panza” pero Pedro y Juan… Ellos solo querían comer y comer.

Cuando su mamá se dio la vuelta, ellos se miraron uno al otro pero no dijeron nada, mamá osa les dijo que no se fueran al bosque otra vez, y que se quedarán dentro de casa porque ella iría a traer agua del rio para poder darse un baño; mamá osa era muy limpia.

Cuando su mamá se fue por el agua, Pedro y Juan fueron a la cocina y comenzaron a comer, y volvieron a comer, y una vez más comieron de nuevo, el estomago les creció y parecía que tenían una sandia muy grande en su “panza” grande y gorda se les veía, ellos reían y seguían jugando, hasta que su estomago empezó a doler.

Comenzaron a preocuparse, las manos les temblaban, y los pies no los podían de lo gordo que estaban, hablar les dio flojera, y llorar no podían porque cada vez que comenzaban a llorar el estomago otra vez les dolía a estos ositos comelones.

Así estuvieron preocupados hasta que mamá osa llegó, le dijeron lo que había pasado y le pidieron perdón, por haber desobedecido la orden que mamá osa había dado de que no comieran de más.

Ella les preparó un té, todas las mamas saben preparar té para hacernos sentir mejor, y les dio a tomar un poco, con eso Pedro y Juan se sintieron mejor y prometieron ser más obedientes, no volver a comer de más aunque la comida abundara.

Así crecieron y se convirtieron en los mejores ositos comelones de todo el bosque.

Mini cuento infantil para el concurso de esta semana de @fuerza-hispana.

Enlace a Discord de Fuerza Hispana.

Fuente de las imágenes Pixabay

Una persona normal, buscando dejar una huella en tu vida.

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